
(UIMP) acoge esta semana el encuentro ‘China, la consolidación de un coloso’ con el objetivo de analizar los cambios que se están produciendo en la economía mundial y en la geopolítica. De esta manera, se analiza la evolución de la economía china, sus cambios internos y su encaje en la neo-globalización, especialmente, a partir de los fenómenos distópicos que se están generando en el panorama internacional.
En la inauguración que ha tenido lugar esta mañana, el director del encuentro y catedrático de Historia Económica, Carles Manera, ha subrayado que, entre hoy y mañana, los alumnos podrán conocer de la mano de grandes expertos la situación que se presenta en China a través de información “contrastada y muy valiosa”. “Vamos a generar conversaciones y a aprovechar la oportunidad de hablar con los ponentes para profundizar en este tema tan actual e importante”, ha añadido.
Por su parte, la vicerrectora de Internacionalización y Relaciones Institucionales, Mariola Urrea, ha explicado que desde la UIMP se buscaba que la programación de esta edición estuviera reforzada con temas de la geoestrategia. “Creemos firmemente en el elemento de ‘memoria’, donde esta Universidad nace para generar conversación pública de calidad, pero tiene que estar complementada con ‘vanguardia’ para entender el mundo y explorar nuevas rutas de navegación”, ha reconocido en la apertura.
El embajador en China entre 2018 y 2024, Rafael Dezcallar, ha impartido la primera ponencia que ha estado centrada en ‘China, la otra gran potencia’ quien ha ofrecido un marco general de la situación en este país. Según ha asegurado, su aportación se ha basado en “lo que aprendí de esta potencia durante mi estancia allí”. “China es otra cosa y no se puede incluir en los modelos que se ajustan a otros países”, ha enfatizado, haciendo hincapié en que “tiene un instrumento de poder que es eficaz, con principios y funcionamientos diferentes, ya que, apuesta por la meritocracia, el debate interno, la cercanía a la población y el ejercicio de autocrítica permanente”.
“China quiere ser la gran potencia mundial del Océano Pacífico”, ha resaltado Dezcallar, por lo que “ante el desarrollo, se presenta como un modelo de gobierno que persigue garantizar la prosperidad”. En este sentido, ha expuesto que “lo que debe hacer Europa es entender que es un país fuerte y seguro de sí mismo”, acentuando en que “hay que intentar conocer mejor sus fortalezas y debilidades. Es la única manera de colaborar cuando sea posible y defendernos cuando sea necesario”.
Finalmente, ha reiterado que “en Europa tenemos que ser conscientes de nuestro gran potencial que debemos aprovechar. Necesitamos unidad y hacer las cosas de forma coordinada”, augurando que “China cambiará el futuro como lo lleva haciendo desde hace muchos años”.
Entre hoy y mañana, expertos y expertas aportarán datos precisos sobre el espacio asiático y China en particular. Durante el curso, se hablará sobre la llegada al poder de una nueva administración en Estados Unidos, la guerra de Ucrania, el genocidio de Gaza y la guerra de Irán, entre otros fenómenos que se están produciendo, que coloca al planeta en un profundo estado de incertidumbre.
En este panorama, se está consolidando, desde hace relativamente poco tiempo, la capacidad económica, política y estratégica de China. Una economía y sociedad con enormes cambios, desde la industria tradicional hasta los nuevos sectores productivos en los que la inteligencia artificial y la transferencia de conocimiento operan con gran dinamismo.



