
Santander, 6 de julio de 2026.- Hoy ha comenzado en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) el curso ‘España en una nueva Europa’, con el objetivo de responder las cuestiones que moldean el panorama económico del continente. Hasta el 10 de julio, el Paraninfo de la Magdalena acoge a figuras destacadas en el área de la economía como Luis Garciano, catedrático de Economía y Estrategia en London School of Economics and Political Science, José Luis Bonet, presidente de la Cámara de Comercio de España y Óscar Arce, director general de Economía del Banco Central Europeo, entre otros.
La inauguración ha corrido a cargo de José Luis Bonet, quien ha puesto énfasis en el posicionamiento de España en el contexto complicado de Europa. “Va a llegar la ‘hora’ de España. El esfuerzo es uno de los grandes valores del país.”, ha asegurado. Además, ha expresado su punto de vista respecto a la situación geopolítica del continente europeo: “No se trata de adaptarse, sino de reorganizarse y rearmarse en sentido político y económico. Europa se enfrenta a un nuevo reto: mantener su modelo de prosperidad”.
A continuación, ha intervenido Gonzalo Solana, director Cátedra Nebrija en internacionalización de empresas en la Universidad de Nebrija. Durante su turno, ha subrayado el desarrollo positivo que ha tenido España desde las últimas crisis: “Nunca pensamos que España fuera a atener multinacionales”. Asimismo, ha reafirmado que el país se ha repuesto siempre favorablemente y que cuenta con el potencial para seguir avanzando.
Seguidamente Óscar Arce ha analizado la situación de la economía en la eurozona. En este sentido, ha asegurado que los conflictos bélicos han ralentizado la economía del euro, pero se espera una ‘reaceleración’ en los próximos años. Igualmente ha dado datos esperanzadores en cuanto al empleo en Europa: “Los niveles de paro están prácticamente en mínimos históricos. A pesar de las crisis, el mercado del empleo se mantiene”.
Este curso pone el enfoque en los retos económicos a los que se enfrenta Europa en un escenario de tensiones geopolíticas. De igual forma, se presta atención a la economía de España y al papel de las empresas en el mundo político. Según señalan, la economía europea debe poner en primer plano sectores estratégicos como la defensa, la energía o los avances tecnológicos, para lograr desarrollar su mercado y conseguir una autonomía estratégica que asegure su progreso económico.



